Testimonios

Llevo ya  algunos años de conocer y pescar con Carlos y tengo que decir que no hay ningún otro pescador, atador de moscas o entusiasta de la naturaleza que pueda preciarse a sí mismo de poseer el conocimiento y experiencia con respecto a las diferentes pescas de Colombia y en particular las que involucran la cuenca del Orinoco. No importa si usted está pensando en la pesca de truchas en las montañas de los Andes, o la pesca de pavón en los afluentes del río Orinoco, Carlos siempre tendrá un consejo o truco para ayudarle. Contrario al secretismo y los celos que caracteriza a los pescadores y como cada uno cuida sus lugares de pesca, mosca favorita, truco perfecto, usted se sorprenderá por la sinceridad y la camaradería honesta que fluye el momento en que lo conoce.

Es con esa idea que quisiera compartir una de mis mejores experiencias de pesca. Tener a alguien que le muestre la forma de mejorar su técnica y conseguir ponerlo en la posición de una captura de clase mundial, experimentar reventadas nunca vistas y también romper una caña o dos hará que sienta la descarga de adrenalina que está ansiando desde el momento mismo de  empezar hacer los preparativos para ese viaje que promete lugares exóticos, alojamiento confortables y  cocina local que le  reconfortará durante y después de cada larga e intensa sesión de pesca, infraestructura que tendrá en cuenta las cosas simples pero reconfortantes como una siesta en hamaca junto al río después del almuerzo.

He estado en el río Mataveni dos veces y puedo afirmar que tener un compañero como Carlos aportó mucho más a la experiencia cuando se compara con mi viaje previo, y es con esa experiencias de pesca que me atrevo a decirles: prepárense  y equípense por que están en camino al viaje de pesca de sus vidas!

Juan Manuel Laverde, Bogotá, drlaverde@gmail.com

No puedo esperar para pescar otra vez… grrrrr

Pescar? Yo? No hay manera! Yo no estoy hecha para la pesca, para nada! Ir al Mataveni a acompañar a mi novio a pescar, esa era la idea…

El primer día en el bote, con nuestro guía Otto, algunas cañas, nos fuimos lejos del campamento a gozar esta selva loca y los animales maravillosos (Estuvimos rodeados de delfines de agua dulce, nutrias, moscas – no sólo las de pesca! – y toneladas de aves). Wow, lo captas? Pronto me dí cuenta de que sería muy diferente a lo que había pensado. Y en ese momento decidí que iba a pescar por primera vez, y rápidamente agarré un pavón majestuoso que a su vez me agarró para la pesca!

Cada día tuvo su propia magia, al amanecer el desayuno con el grupo de pescadores y los indígenas que nos ofrecían la comida local, el amanecer y el sueño de las capturas del día, buscando el punto exacto para el pavón de ensueño, cervezas frías en el descanso del almuerzo en la sombra (Gracias a Dios!), y finalmente el regreso al campamento cuando todos quieren contar sus historias de la pesca de ese día, cada cuál más épica, y todos con LA sonrisa de pesca perfecta! A la hora de la comida nuevamente con la comida de los indígenas, salsa picante y los atadores a hacer las moscas para el día siguiente.

No me puedo imaginar un viaje mejor para haberme iniciado en la pesca, Carlos fue mucho más que un amigo, un padre y un guardaespaldas contra los mosquitos y todos los bichos voladores!

Les deseo a todos que vivan esta experiencia, yo volveré!

Alyette Duquesne, Paris, d.alyette@gmail.com

Pescando el Mataven

Tuvimos la oportunidad con mi novia de ir a pescar el Matavén en marzo de 2016. Entre la creciente comunidad de pescadores deportivos el Río Matevén es conocido como uno de los mejores lugares para la pesca de pavón en Colombia. Es un río bellísimo perdido en la selva que está lleno de lagunas a su alrededor, algunas lo suficientemente grandes como para pescar todo un día. Allá la naturaleza está en todo su esplendor, muchas aves, mariposas, y muchos bichos! Pero los pescadores sabemos que mientras más bichos, más peces! Oímos muchas historias de pavones del Matavén de más de 20 libras, pero usted sabe cómo son las historias de los pescadores… Pero las historias eran verdad! Las condiciones de pesca no fueron fáciles, el nivel de las aguas estuvo muy bajo y los pavones grandes estaban en la mitad del río y no en las orillas en donde se podía creer que estaban. Tuvimos que pescar con nuestras moscas hacia el fondo y olvidarnos del sueño de tener esos monstruos en poppers. Mi novia que está empezando a pescar se divirtió mucho viendo su señuelo de propelas saltar por los aires con los piques de estos pavones.

Como en muchos de los viajes tuvimos días buenos y malos, pero inclusive en el peor día en el Matavén se pueden sacar muchos pavones pequeños de 3 a 6 libras. Entre 8 pescadores yo fui el único que no sacó un pavón de más de 15 libras. Algunos pescadors suertudos (Y probablemente mejores!) sacaron animales entre 22 y 23 libras. Los guías locales nos confesaron que tuvimos la semana más difícil en cuanto a cantidades de capturas, me imagino cómo será cuando los pavones estén dispuestos a jugar… Los colores de los pavones y la pelea que dan, los cuentos y la buena vibra de noche en el campamento, todo lo que ocurrió en esa semana en el Matavén se quedó en nosotros y será un recuerdo imborrable toda la vida.

Benoit de Vilmorin, Paris, bdevilmorin@gmail.com

He estado sentado la semana completa en mi escritorio de hacer moscas en Zürich, donde vivo desde 1999, esperando a que termine este verano lluvioso. Aunque debería estar atando moscas para trucha, he estado atando grandes streamers para pavón y payara. Sí, es nostalgia! Pero una nostalgia que me llega con invaluables recuerdos de las mejores experiencias de pesca de los últimos años en la Orinoquía, mi destino favorito para pescar pavones y payaras.

Tengo que mencionar que para mí, viviendo en Suiza, solo ha sido posible planear todos mis viajes a la Orinoquía en Colombia gracias a Carlos Roberto Heinsohn. Un caballero, un brillante atador de moscas y un apasionado pescador con mosca que no solamente es una de las mejores referencias de pesca con mosca y atado de moscas en Colombia, sino también conocido por su compromiso con el medio ambiente y las comunidades locales, algo que hace a un pescador una mejor persona sin duda.

Gracias a su sentido de planeación y al trato correcto que ofrece, he podido viajar a Colombia y hacer parte en los viajes de pesca que ha organizado. Fue en marzo de 2010 cuando él organizó un viaje al Río Bita al que fui con mi compañero de pesca suizo Patrik Ziegler. En ese viaje fuimos atendidos por un gran amigo y gran pescador, Juan Guillermo “Memo” González y por nuestros guías Álvaro Novoa y su hijo Álvaro Novoa Cubillos. Fue una experiencia única, tuvimos a los dos mejores guías de la región, no solo en términos de su conocimiento de la pesca y las aguas sino por su hospitalidad y su amistad (Difícil encontrar personas de tanta calidad en estos días). De otra parte, Álvaro Novoa Jr. y su hermano Gustavo son mosqueadores realmente Buenos, y saben cómo guiar a los viajeros para encontrar los animales más grandes. Ellos tienen unos botes excelentes diseñados para esas aguas, muy cómodos y en los que pueden castear dos o tres mosqueadores al mismo tiempo sin problema.

En los siguientes dos años, Carlos me organizó dos viajes más al Bita, al Juriepe y al Orinoco, a los que también fue. Esos viajes y su organización fueron impecables como siempre y contamos también con los Novoa como guías. Muchas capturas, muchas especies diferentes, la comida deliciosa, y lo mejor, por las noches después de la pesca compartir un rato de charla y tomadera de pelo con los guías y el resto del equipo. Y esto ese n la mitad de la nada, rodeados de naturaleza!

En diciembre de 2012 Carlos me llamó a Zürich a contarme que estaba planeando un viaje de pesca al destino “estrella” de la pesca de pavón en el mundo entero, el Río Mataveni! Yo no podía creer, pero en marzo de 2013 fue posible. Ese fue de lejos el mejor viaje de pesca de pavón que haya tenido. El río, la pesca, los pavones enormes!! Qué semana!

En diciembre de 2014 tuve la oportunidad de ir nuevamente a un viaje de pesca al Mataveni, esta vez organizado por un operador venezolano, pero debo decir que el viaje fue un complete fiasco. No solamente la pesca fue muy regular debido al mal clima, pero del clima es algo de lo que no nos quejamos los pescadores, el problema fue la organización del viaje. El punto que quiero explicar es que en un viaje exploratorio a lugares tan remotos y exóticos como este, es imperativo reservar con alguien en quien uno pueda confiar plenamente. Carlos es una persona en la que puedo confiar para que cualquier viaje sea un éxito.

Ahora, en Zürich, mientras vuelvo a mirar las fotos de esos viajes me pongo contento otra vez, pero empieza a salirme cierta ansiedad por esperar a que Carlos me llame a invitarme a uno de sus nuevos viajes de pesca.

Mil Gracias Carlos, Juan, Álvaro, Alvarito y Gustavo!

Un abrazo y tight lines.

Leonardo Krucker

( Zürich-Switzerland)

Leonardo Krucker

Leonardo Krucker, Zürich, lekrucker@hotmail.com